Tuesday, October 11, 2011

Los Tipos Duros de FX


La violencia en televisión puede ser muy criticable. Pero, como en la realidad, ignorarla significa negar su existencia.


La brutalidad, la delincuencia y la atracción del monstruo es fondo temático y recurso expresivo de los más poderosos dramas de la pequeña pantalla.


En las cadenas por cable, la violencia ha sido siempre objeto de estudio y preocupación.
Sin ir más lejos, la HBO construyó su imperio con la brutalidad de "Oz" y la sangre de "Los Soprano".
Ahora, AMC entrega los estallidos de "Breaking Bad", mientras Showtime es el escenario de "Dexter".


En "The Shield", "Justified" y "Sons Of Anarchy", las pistolas apuntan y hacen fuego.
FX Network, el canal por cable del emporio Fox, se ha consagrado como otra gran favorita en la producción de series de calidad.


En ella, se vivieron las primeras temporadas de "Damages".
Es también el lugar donde Ryan Murphy ofreció "Nip/Tuck", y donde ahora estrena "American Horror Story", tremendidad de la que hablaremos próximamente.


Pero la joya de la corona de FX siempre fue "The Shield".
Es una de las mejores series de la Historia; lamentablemente, muy poco conocida por nuestras latitudes.
Hipnotizante retrato de una comisaría sórdida y funcionarial, "The Shield" toma el punto de vista de Vic Mackey.


Es un detective machote, charlatán, popular y, además, corrupto.
Vic explota la agresividad, recurre a la intimidación y se lucra de los favores que hace a los camellos del barrio.


A la vez, Mackey es un animal terriblemente efectivo, que procura detenciones y asegura la paz en las calles larvadas por los conflictos interraciales y la ineficacia civil.


El departamento de Asuntos Internos le pisa los talones y es la pesadilla favorita de sus jefes. Pero todos tienen mucho que callar en el mundo de "The Shield".


Mientras, el equipo de asalto de Mackey se convierte en lo más parecido a una mafia, con códigos de honor que se rompen a la velocidad de las decepciones.


Querer ver el mundo a través de los ojos de Vic Mackey sería difícil; la intuitiva interpretación del gran Michael Chiklis lo permitió desde el primer momento.


Callejera y sanguinolenta, "The Shield" duró siete soberanas temporadas, entre 2002 y 2008.
Desde el explosivo final de su primer episodio, agarra y no suelta. Ante todo, "The Shield" es entretenidísima.


Una serie imprescindible para todos los amantes de la buena televisión y habituales degustadores de platos fuertes.


Por su parte, "Justified" es joya secreta de FX.


El último invierno, cumplía dos temporadas, y no ha sido demasiado popular hasta su paseo por los recientes premios Emmy.


Timothy Olyphant interpreta a Raylan Givens, un U.S. marshall que vuelve a casa.


Y esa casa es Kentucky, emblema de la América rural, explotada y dejada de lado.
En la memoria, los derrumbes mineros; ahora, días muertos y tráfico de metanfetamina.


Givens investiga crímenes donde se requiere la presencia federal.
Están protagonizados por asesinos tragicómicos, delincuentes de medio pelo, gente equivocada e ignorante, con la que Givens y el espectador termina por desarrollar una simpatía inevitable.


En paralelo, familiares, antiguos amigos y problemáticas mujeres de Raylan insisten en demandarle las deudas del pasado.
¿Se puede escapar de aquello que estabas destinado a ser?, se pregunta "Justified".


Un western moderno en toda regla, sólo la presencia y el talento de Olyphant ya son suficientes para captar la atención.


"Justified" alcanza la grandeza en su segundo año.


La historia de Raylan empieza a desvelarse emocionante, implícita en el corazón de los acontecimientos.
En el horizonte criminal, aparecen los Bennett, populachera familia que no se conformará con el control de la marihuana.


Los Bennett están liderados por Mags, matriarca homicida e insaciable, que envenena a sus enemigos con licor de tarta de manzana y no tiene complejos en usar el martillo contra la mano de los desobedientes.


Margo Martindale roba todas las escenas como esa memorable vieja sin escrúpulos; su Emmy no ha podido ser más merecido.


Para su tercera temporada, aún sin fecha fijada de emisión, "Justified" quizá cuente con la atención que merece.


Los datos de audiencia que conseguía "The Shield" eran añorados por FX. Hasta que llegó "Sons Of Anarchy" y los superó.


Las motos de SAMCRO siguen rugiendo con fuerza, y el arranque de su cuarta temporada, actualmente en emisión, no ha podido ser mejor.


"Sons of Anarchy" también apuesta por la América profunda como garantía del espectáculo.
A veces, más que profunda, debería llamarse America neandertalensis.


Un club de moteros es tapadera del crimen organizado.
Son traficantes de armas, inmersos en un drama operístico y ceporro, que se mueve con resonancias shakespearianas.


¿Mandan los hombres? Sí, pero ellas pegan fuerte.
Katey Sagal como Gemma Teller Morrow, imperdonable ausencia en los últimos Emmy, es la mejor prueba de que las chicas también son duras de pelar en FX.


Los intereses de clan y familia son los auténticos detonadores de la criminalidad en "Sons Of Anarchy", "Justified" y "The Shield".


Nos cuentan a personajes que buscan la supervivencia en el lado menos indicado.
Proveyendo a tus hijos, es probable que los pongas en peligro, de manera paradójica.


Estas sagas televisivas son cuentos tristes, historias de poder, retratos de sociedades poco agraciadas, que estilizan la violencia humana y nos recuerdan las deudas que conlleva.


Irresistibles.

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