Showing posts with label Loving TV. Show all posts
Showing posts with label Loving TV. Show all posts

Tuesday, December 27, 2011

III Premios Montez de la Televisión


Un gran año de series merece más de un aplauso.
Por tercera ocasión, entrego los exclusivos Premios Montez de la Televisión.
En ellos, distingo lo predilecto, lo merecido y lo más querido, dentro de lo que estos ojos han sido capaces de devorar y procesar durante el año 2011.
Nótese que se trata sólo de series norteamericanas. Miniseries y títulos de otros países han quedado fuera por motivos de contingencia.
Los premiados y nominados de esta edición son los siguientes.

EL CAPÍTULO FAVORITO

'THE DAY WE DIED', Fringe


La despedida del tercer curso de "Fringe" la emprendía con el más difícil todavía.
Viajes en el tiempo, intercambiables escenarios, continuas autorreferencias, el enfrentamiento definitivo entre las dos realidades y un personaje enmendando un Apocalipsis con poético olor a crisis.
Para quien no conozca la serie, un puro galimatías. Para quien la adore y espere lo mejor de ella, "The Day We Died" fue el broche de oro para una temporada perfecta.

Nominados:

'Always', Friday Night Lights
'Bloody Harlan', Justified
'Face Off', Breaking Bad
'Operation Righteous Cowboy Lightning', 30 Rock
'Under God's Power She Flourishes', Boardwalk Empire

EL REPARTO DEL AÑO

THE GOOD WIFE


Electrizante es la palabra que define el plantel interpretativo de "The Good Wife".
Apoyados por un libreto irreprochable, el reparto se mueve con dinamismo y suprema convicción, recreando los avatares de un turbulento bufete de Chicago.
También valga mencionar el pasmante desfile de actores invitados, que se contagian de la intensidad que brinda la serie.
Todos están magníficos, sí. Pero no es ningún secreto que, en "The Good Wife", ellas más.

Nominados:

Boardwalk Empire
Game Of Thrones
Justified
Modern Family
Sons Of Anarchy

EL TRISTE ADIÓS

FRIDAY NIGHT LIGHTS


Dijo adiós con la humildad que la caracteriza y, como pocas, se fue sin perder un ápice de su belleza.
Serie sobre la vida en una pequeña localidad texana, "Friday Night Lights" es emotiva por muchísimos motivos. Entre ellos, por lo poco conocida que es.
Como secreto a voces, queda descubrirla y comprender el legado que ha querido dejar.
Es el ejemplo de una serie auténticamente transgresora, sin más estridencia que su esplendorosa sinceridad.

Nominadas:

Big Love
Entourage
Hung
In Treatment
United States Of Tara

LA INTERVENCIÓN ESPECIAL

MARGO MARTINDALE, Mags Bennett en Justified


El personaje televisivo más ricamente caracterizado del año, Mags Bennett se hacía el centro de la segunda temporada de "Justified".
La populachera y traicionera matriarca de Kentucky estaba interpretada por la entrañable Margo Martindale, una de esas actrices tan buenas y laboriosas que suelen pasar desapercibidas.
Este año, con Mags, su licor y su martillo, no ha habido sitio para la indiferencia.

Nominados:

Patricia Clarkson, Tammy One en Parks & Recreation
Frances Conroy, Moira O'Hara en American Horror Story
Michael J. Fox, Louis Canning en The Good Wife
Ray McKinnon, Lincoln Potter en Sons Of Anarchy
Carrie Preston, Esbeth Tascioni en The Good Wife

LA INTERPRETACIÓN FEMENINA DE REPARTO

MAYIM BIALIK, Amy Farrah Fowler en The Big Bang Theory


Las mejores carcajadas del año se las debemos a Mayim Bialik, nueva fuerza viva de "The Big Bang Theory".
La razón ha sido Amy Farrah Fowler, tan impertinente y marciana como Sheldon, tan curiosa y mutable como ningún otro de sus amigos.
Un momento como el dedo pintado simulando un bigote es ejemplo de esa emoción que ofrecen los mejores cómicos.
Y mayor emoción si cabe, al encontrarnos con nuestra vieja amiga Blossom, de vuelta y para siempre.

Nominadas:

Julie Bowen, Claire Dunphy en Modern Family
Jessica Lange, Constance en American Horror Story
Kelly MacDonald, Margaret Schroeder Thompson en Boardwalk Empire
Archie Panjabi, Kalinda Sharma en The Good Wife
Fiona Shaw, Marnie Stonebrook en True Blood

LA INTERPRETACIÓN MASCULINA DE REPARTO

GIANCARLO ESPOSITO, Gustavo Fring en Breaking Bad


El misteriosísimo capo de la metanfetamina se elevaba como la insalvable amenaza del protagonista de "Breaking Bad", serie compleja e imprevisible donde las haya.
Los mejores villanos son puro hielo. Y este Gus rebana el cuello de un infeliz con el mismo rictus que atiende tu pedido de pollo bien gustoso.
Giancarlo Esposito no ha necesitado mover ni un músculo de la cara para hacerse inolvidable.
Y su plano del último episodio ha pasado directamente a la historia de la mejor televisión.

Nominados:

Alan Cumming, Eli Gold en The Good Wife
John Noble, Dr. Walter Bishop / Walternate en Fringe
Nick Offerman, Ron Swanson en Parks & Recreation
Ed O'Neill, Jay Pritchett en Modern Family
Ron Perlman, Clay Morrow en Sons Of Anarchy

LA INTERPRETACIÓN FEMENINA PRINCIPAL

KATEY SAGAL, Gemma Teller Morrow en Sons Of Anarchy


Old lady del sangriento clan de moteros californianos, Gemma es una dama shakespeariana, la misma que susurra al oído de los hombres de poder para salirse con la suya.
Toda mechones y cuero, Katey Sagal se muestra intoxicante en "Sons Of Anarchy", sazonando su poderosa interpretación con un toque de humor negro.
En esta tensísima cuarta temporada, Gemma protagonizaba la secuencia más inquietante del año, cuando era abatida a golpes por su propio marido.

Nominadas:

Connie Britton, Tami Taylor en Friday Night Lights
Claire Danes, Carrie Mathison en Homeland
Julianna Margulies, Alicia Florrick en The Good Wife
Amy Poehler, Leslie Knope en Parks & Recreation
Anna Torv, Olivia Dunham / Fauxlivia / Bellivia en Fringe

LA INTERPRETACIÓN MASCULINA PRINCIPAL

STEVE BUSCEMI, Enoch 'Nucky' Thompson en Boardwalk Empire


En el segundo año de "Boardwalk Empire", Steve Buscemi ha estado aún más sensacional.
Su Nucky Thompson se cuenta como un potente antihéroe, capaz de cometer los peores pecados y ser el más infalible protector de su familia.
Peleándose con su traidor hermano, atando los cordones de su padre muerto y, sobre todo, dando un disparo final, que nos heló en el asiento.
Era menester recordar que Nucky isn't seeking forgiveness.

Nominados:

Sean Bean, Lord Eddard Stark en Game Of Thrones
Bryan Cranston, Walter White en Breaking Bad
Kyle Chandler, Coach Eric Taylor en Friday Night Lights
Damian Lewis, Sgt. Nicholas Brody en Homeland
Timothy Olyphant, Rayland Givens en Justified

EL ESTRENO DEL AÑO

HOMELAND


Una serie completísima y realmente sorprendente, "Homeland" tiene la virtud de lo bien propuesto y lo mejor realizado.
Es inquieta, contemporánea, inteligente y, como cuenta el argumento, mucho más que su apariencia.
Comenzaba como una intriga sobre falsos heroísmos y paranoias patrióticas, para comunicarse sutilmente con una historia de amor, locura y equivocación.
¿Y qué podemos decir de Claire Danes? Maravillosa.

Nominadas:

Awkward.
Game Of Thrones
Hell On Wheels
Revenge
The Chicago Code


LA SERIE DEL AÑO

THE GOOD WIFE


En cierta ocasión, escribí que "The Good Wife" nunca sería la mejor serie de la televisión.
Obviamente, me equivoqué.

Nominadas:

Boardwalk Empire
Breaking Bad
Fringe
Parks & Recreation
Sons Of Anarchy

Aquí termina la 3ª Edición de los Premios Montez de la Televisión, sólo para demandar otro año tan televisivo y emocionante como este 2011.
En 2012, viviremos fieles a nuestras series favoritas y estaremos preparados para buenos descubrimientos.
¡Viva la mejor Catodia!

Tuesday, December 20, 2011

El Mal Exceso de "American Horror Story"


Aporrear las teclas de un piano sin intención de melodía puede resultar transgresor y refrescante durante los primeros minutos.
Sin embargo, tras la locura inicial, los oyentes exigirán que lo tocado alcance un sentido y una emoción. O, al menos, que sea mínimamente escuchable.


"American Horror Story" es un piano aporreado tantas veces, que sólo le falta tirarse a sí mismo por la ventana.
Hace doce semanas, recibíamos la nueva serie de Ryan Murphy con los brazos abiertos, intrigados por ese prometedor giro a la historia de la vieja casa encantada.


Pero "American Horror Story" no es la vuelta de tuerca de "Otra Vuelta de Tuerca".
Es un desaguisado a todos los niveles, que quiere pasar por heredero de Polanski y no llega ni a "Melrose Place".


El exceso ha conocido mejores aventuras. No consiste únicamente en disparatar; se trata de saber hacerlo, a través de una progresión adecuada.
Muchas series lo consiguen.
Sin ir muy lejos, la descabellada, histérica "Nip/Tuck", firmada por el mismo creador, era una locura más convincente, infinitamente mejor construida.


En "American Horror Story", todo está a medio hacer. Así, sus capítulos suelen prometer unas bombas que nunca explotan.
Quizá, porque vienen explotadas desde el principio.


El subtexto de la serie es ínfimo; debajo de argumentos y estéticas, no nos cuenta gran cosa.
En sus primeros episodios, se relataba el dolor de un matrimonio herido por la infidelidad. Una casa sensualmente terrorífica metaforizaba sus angustias de mediana edad.


Pronto, el asunto se evaporó, dejando claro las reglas del juego. Es decir, ninguna regla, todo vale.


A lo largo de esta primera temporada, las incógnitas de la casa encantada se han ido destapando con la garantía de la decepción. Todas resultaban más estimulantes cuando estaban rodeadas de misterio.
Por ejemplo, la identidad del Rubber Man.


La debilidad del guión empezó a manifestarse de manera contundente en el doble episodio de "Halloween", donde la casa se convirtió en una procesión de fantasmas.
Fue cuando la serie comenzó a provocar risa.


En ese "Halloween", también acontecía la muerte del ser más cautivador.
Y ocurría a golpe de accidente fortuito, sin ninguna lógica narrativa o emocional. Murió porque sí, porque el guionista se vistió de Dios y tomó una decisión insondable.


La falta de buena escritura se ha evidenciado también en la pobreza de sus personajes.
Sin riqueza de caracteres, toda serie naufraga. Es una norma insorteable; hasta el más majadero producto televisivo puede sobrevivir si posee seres con carisma.


En "American Horror Story", los personajes son puras marionetas de Ryan Murphy, que hablan como él, gritan, se odian y corren por los pasillos.
No se les conoce, no se les entiende, no importan un pimiento.


Jessica Lange es fantástica, bien lo sabemos, pero su Constance es simplemente una hija de la gran puta.
Todo lo que hace ya no es sorprendente, porque sabemos que es capaz de cualquier cosa.


Pero el mayor jardín en el que se han metido los creadores de "American Horror Story" compete a Tate.


Una durísima matanza de instituto abría el sexto episodio.
Con un tempo no demasiado logrado, la secuencia se tornaba obscena, ilustrándonos cómo una pobre niña a punto de morir se meaba encima.
Al final de ese mismo capítulo, se pretendía vender al súper psicópata como el ángel caído, redimido por amor adolescente.


Hay que ser un genio para desarrollar una idea tan complicada, que convenza al público de que semejante cabronazo merece ser querido.
Cuando el guión es malo y desequilibrado, se convierte en el colmo de la presunción.


Si lo defectuoso de un guión se evidencia en sus rumbos, su vulgaridad se explicita en sus diálogos.
"American Horror Story" no sabe lo que es la sutileza. Los personajes repiten sus sentimientos en voz alta, que se resumen en "I love you" y "I hate you".


El camp se ha adueñado del tono, casi desde el principio. Por un lado, la hace petarda y, a veces, muy simpática.
Por otro, cualquier asomo de elegancia, profundidad o verdadero miedo es imposible.


"Estoy muerta, como la música disco", llega a decir uno de los fantasmas. Qué gracioso, pero qué soberana tontería.


Lo grotesco entra en juego y los personajes se limitan a joderse unos a otros. ¿A qué me suena?
Sí, "American Horror Story" se asemeja a un lujoso programa del corazón; grosero, imbécil, vagamente entretenido.
Tanto chillido que, al final, no se oye nada.


Para calibrar el poco tino general, valga una comparación.
La Connie Britton de "Friday Night Lights" y la Connie Britton de esta serie. La primera es una actriz luminosa incorporando a una mujer de carne y hueso; la segunda, una intérprete desorientada con un personaje vacío.


"American Horror Story" tiene virtudes esporádicas, un diseño de producción muy atractivo y un caparazón de terror y sexo que ha sido la llave de su éxito en primera instancia.
Pero su escasa distinción la condenará, tarde o temprano.


Cuando no se quiere a ir ninguna parte, no se llega a ningún sitio.
Oportunidad genuinamente desaprovechada, "American Horror Story" es la tomadura de pelo del año.

Tuesday, December 13, 2011

Fall Into Pieces


Las series cierran puertas ante la llegada de la Navidad y, por ello, es el momento de hacer balance y repasar el otoño catódico.
Sin spoilers que valgan, por supuesto.


Estrenos interesantes y marea de regresos han compuesto un arranque de curso muy ajetreado, con unos domingos particularmente abarrotados de series imprescindibles.


Tanto en títulos veteranos como de nuevo cuño, el saldo general ha sido extraño y poco concluyente.


En este otoño, no ha existido lugar para el pronóstico.
Sobre todo, cuando un valor seguro como "Dexter" nos ha demostrado una decadencia casi integral.


La riqueza formal y la inquietante narrativa dexteriana se han desvanecido en una sexta temporada sin ideas.
Entre una intriga poco convincente y peor desarrollada, los buenos momentos han sido anecdóticos.


Detrás, el simple agotamiento de la fórmula. Aún así, la serie ha sido renovada para dos temporadas más.


Mayor descarrile cualitativo, quizá más previsible, ha protagonizado "The Walking Dead".


Un buen principio y una midseason finale resultona no pueden encubrir la verdad: se trata de una serie sin gran cosa que contar, naufragada entre unos personajes insoportables y una acción cada vez más raquítica.
Pese a todo, la audiencia ha respondido con contundencia a sus emisiones.


Dos títulos han mantenido su altísimo nivel, llegando a superarse a sí mismos.
"Boardwalk Empire" y "Sons Of Anarchy" poseen el don de lo impecable y han desfilado victoriosas.


En su cuarta temporada, "Sons Of Anarchy" ha confiado en sus personajes más que nunca, potenciados como clan sangriento y apasionado.
Los enfrentamientos han sido eléctricos.


Sanguinolenta y negrísima saga familiar, "Sons Of Anarchy" se confirma como la más trepidante de todas las series de la actualidad.


"Boardwalk Empire", drama ambientado en tiempos de la Ley Seca, fue lo mejor que servidor vio el año pasado.
Su primera temporada dejó tal grata impresión, que las expectativas eran demasiadas.


Los primeros episodios de este segundo curso parecían un tanto dubitativos y deslavazados, despertando la sensación de que muchos personajes y tramas ya no daban mucho más de sí.


En realidad, la serie se estaba conjugando de manera rigurosa, para luego explotar en sus capítulos finales.


Los tres últimos episodios han supuesto una conclusión potentísima, trufada de perversas sorpresas.
Esta cautivadora "Boardwalk Empire" se coloca nuevamente en los terrenos de lo infaltante y lo infartante.


¿Ha sido buen momento para estrenar series? En comparación con el desastre del año pasado, sí. Aún así, no se distingue una bonanza clara que permita renovación.


Es la comedia quien siempre vuela alto.
Zooey Deschanel se asienta como nueva sweetheart televisiva, gracias a "New Girl", el estreno más sólido en los rankings de audiencia.


"New Girl" es linda, tontorrona, irregular, cuyo encanto sería mucho menos sin su actriz protagonista y productora ejecutiva.


Otra serie que ha llegado para quedarse responde al nombre de "Revenge", melodrama de intriga, bastante piropeado por los comentaristas televisivos.


Con una fabulosa Madeleine Stowe como villanísima, no deja de ser la tradicional soap opera de la ABC, llena de lujo, flashbacks y secretos inconfesables.
Ahora que "Mujeres Desesperadas" se encuentra en pleno canto del cisne, esta "Revenge" se confirma como su oficioso reemplazo.


Sin duda, el estreno otoñal más poderoso ha sido "Homeland".
Es una serie perfecta y adictiva, que equilibra sabiamente la contención y el exceso. Es decir, la intriga se ha vuelto loca en el momento preciso.


Todo lo contrario que la desmañada, tramposa "American Horror Story", magna decepción de la temporada para quien esto escribe.
Me extenderé al respecto el próximo martes.


No es oro todo lo que firma Ryan Murphy, podría ser mi conclusión de este otoño catódico.
La recuperación de "Glee" fue un puro espejismo; la serie musical ha caído hasta su más baja nota.


Rampante banalidad, personajes que cambian de personalidad, tramas absurdas, dentro de un espectáculo cada vez más discreto.
Como no estamos para perder el tiempo, adiós, "Glee".


Otras bien queridas, como "The Good Wife", "Fringe" o "Parks & Recreation" se han mantenido en su placentera línea.
Sus datos de audiencia distan de lo espectacular, pero una secuencia de cualquiera de ellas vale más que una temporada entera del inmerecido éxito de "The Walking Dead".


Hemos visto mucho, pero la llegada del invierno traerá aún más.



Aspiraremos a orientarnos en estos martes catódicos, nuestras brújulas imperfectas entre imperial cantidad de placeres seriéfilos.